A propósito de la cumbre mundial de la paz realizada entre el primero de octubre y el 4 de este mismo mes, cabe recordar el majestuoso análisis, fruto del ilustre ex ministro de defensa Juan Manuel Santos actualmente precandidato a la Presidencia de la República , Realidad de las víctimas de secuestro en Colombia publicado en abril 15 de 2009.
En Colombia, desde 1995, FONDELIBERTAD existe como un organismo adscrito al ministerio de defensa que busca en teoría “coordinar los recursos humanos y materiales para la lucha contra el secuestro y demás delitos atentatorios contra la libertad personal”, misión paradójica cuando se habla desde el oficialismo con un vocabulario libre de objetividad en aras de un descubrimiento más de las ciencias aplicadas al entorno social.
Para el actual precandidato no sólo en lo corrido del año no ha habido reporte de secuestros, sino hay algunas familias que a pesar de la felicidad de tener a sus parientes consigo después de este hecho dramático no han reportado que sus respectivos ya aparecieron y allí es donde invitan a los medios de comunicación y a las ONG’s
“Aquí es donde proponemos a toda la sociedad su acompañamiento en la búsqueda de la verdad, a las ONG, a los medios de comunicación, para que de aquellas personas que están en el listado de búsqueda y hoy se encuentra libres, les pedimos que por favor nos lo hagan saber, igualmente les pedimos apoyo a quienes pueden ayudar a ubicar a sus familias, para determinar quienes efectivamente no han recobrado su libertad y exigir con toda la vehemencia la verdad a los secuestradores”
Cabe recordar que para que un análisis pase por lo descriptivo, se sostenga en lo cuantitativo y produzca resultados razonables, no sólo hay que presentar lo que se investigó, sino cómo se hizo. Eso es lo que desde el auge de las ciencias duras se denominó el método científico. No corresponderá a este artículo criticarlo, pero sí dejar claro que cuando se aplica en áreas de las ciencias humanas se tendrá que hablar de tendencias, de márgenes de error y por supuesto de las fuentes de información que suministraron aquellos datos empíricamente comprobables en lo social.
El alentadorcísimo resultado de este análisis supone que los que no están secuestrados están muertos, o presos —Comprobado por la Registraduría General de la Nación, que cada año da de qué hablar por los muertos vivientes que votan; la verificación certera de las eps, que llaman cada mes durante 2 o hasta 3 años a preguntar por el fallecido, y por, entre otras entidades, Acción Social dependencia de la Presidencia de la República.
Para los amantes How to lie with stadistics (cómo mentir con estadísticas) se darán cuenta que este análisis involucró datos de entidades públicas y privadas, pero no por ello permiten el contraste como supone el más reciente análisis publicado en abril 16 de 2009.
Contraste, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, se define como la “Oposición, contraposición o diferencia notable que existe entre personas o cosas”; sin embargo, a los redactores de este gran escrito científico-social parecen haberlo olvidado pues sus fuentes son: la dirección Gaula de las fuerzas militares, la dirección anti secuestro y anti extorsión de la Policía Nacional, la unidad nacional contra la extorsión y el secuestro de la Fiscalía General de la Nación, la subdirección anti secuestro del DAS y la coordinación nacional del CTI y no es que las cifras de estas respetables entidades no se deban tomar en cuenta, sino que además de ellas hay organizaciones que a pesar de ser no gubernamentales también, buscan investigar lo relacionado con el delito del secuestro y la desaparición forzada.
Pareciera que aquél delito que desean combatir se cometiera contra la respetadísima señora información. Y es que no es para menos, se habla allí de que lo más importante no son las cifras, sino las personas y por tanto fue imprescindible comparar los datos con las víctimas o, en su defecto, los familiares de las víctimas, pero ¿cómo ello puede llegarse a comprobar por medio del cruce de información con entidades que poco pueden confirmar de manera fehaciente que el que ha estado en su oficina haciendo trámites es el mismo que estuvo cautivo?
Bajo el título de análisis esta entidad ha presentado 15 variables, no todas serán expuestas aquí pero sí las más dicientes sobre la rigurosidad de la cuantificación: la verificación de empresas de telecomunicaciones y móviles, la verificación de EPS, el cruce de información con esta comprueba que el cautivo sigue yendo al médico (indicio dudoso), el cruce de datos con la Registraduría Nacional, ¿si votan muertos vivientes por qué no podrán aparecer muertos como vivos? (entidad de precaria reputación) y Acción social, organismo vinculado a Presidencia (ni para qué decir algo).
Según el artículo, El 92% del país no se reporta secuestros durante el último año de el diario El espectador.com “Harlan Henao, director de Fondelibertad, señaló que la situación de Bogotá, Medellín, Villavicencio y Yopal, es preocupante ya que se han registrado varias denuncias por secuestro”. Sí, es preocupante que haya denuncias pero… ¿no es sospechoso que se afirme que ya no las hay?…además se está obviando en este solemne análisis datos que contrario a lo que creen desde el ministerio hay cifras diferentes a las oficiales que no se han tomado en cuenta? ¿cómo se llega entonces a una verdad de los cautivos?
Ahora sí habrá que decirlo, no sólo está raro el cuento de que no hubo reporte de secuestros en el último año o que algunos que se declaraban secuestrados están muertos, y otros, que ni están vivos, ni secuestrados, ni muertos, sino están siendo buscados, a parte tendremos que soportar una información cautiva.
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